lunes, 17 de julio de 2017

¿Cómo se originan los temblores y terremotos?



Como consecuencia de haber roto las vasijas y de haber -a causa de lo anterior- derramado la chicha (bebida fermentada de maíz) que inundó el mundo, Ñañé (deidad que luego se convierte en Luna-Siona Secoya) envió a Rutayo (su esposa) a vivir en el mundo subterráneo bajo la forma de una danta blanca. (Tapir)

Sus pezuñas son delicadas por lo que no puede levantarse ni caminar. "Cuando se cansa de estar acostada, quiere levantarse pero no puede, solo logra moverse y, al hacerlo, causa temblores y terremotos. Con ella se comunican los chamanes cuando beben ayahuasca.

FUENTE:

Vásquez, O. E. (2010). En Mitología ecuatoriana. Quito: Corporación Editora Nacional


lunes, 10 de julio de 2017

Origen del río Tena en Ecuador




Tena era una hermosa mujer , hija de un chamán. El joven Panu se había enamorado profundamente de ella, pero el padre no aceptaba la relación.
Para huir de esto decidieron escapar, planearon que cada uno tomaría un río y se encontrarían aguas abajo. Así lo hicieron y al bajar se unieron los dos y se formó el río Tena. El nombre original no es Tena sino Tuna. Fue cambiado por los españoles. 

FUENTE:
Vásquez, O. E. (2010). En Mitología ecuatoriana. Quito: Corporación Editora Nacional

¿Por qué el lagarto no tiene lengua?


Los perros sienten miedo de los lagartos debido a los siguiente: en el tiempo antiguo,  un perro le dijo a un lagarto que, puesto que su lengua era más grande, que se la prestara para beber agua en menor cantidad. 
El lagarto, que era muy confiado, se la prestó; pero el perro, que se encontraba con hambre, se la comió. Por eso es que el lagarto no tiene lengua. 

A causa de esto el lagarto prefiere comerse a los perros que se acercan a los ríos.

FUENTE:
Vásquez, O. E. (2010). En Mitología ecuatoriana. Quito: Corporación Editora Nacional



miércoles, 28 de junio de 2017

Los SHUAR y los Colonos: Costumbres alimentarias


Un día, para saber qué tenían que comer los shuar y qué, los colonos.
Los primeros hicieron una fiesta y cocinaron toda clase de carnes, entonces invitaron a los colonos. Cuando ya estaban en la fiesta el baile era de tanto entusiasmo que las pisadas eran muy fuertes, que hacían temblar la tierra, tanto que las ollas colocadas en los fogones se movieron, cayeron al suelo y se rompieron.

Al ver tanta carne regada, los colonos comieron carne de venado, de vaca, de borrego y hasta de cuchucho, y todas las carnes que hasta hoy comen.
En cambio los shuar comieron tapir, guatusa, capibara, chanchos, saínos, pescados, aves de monte. Lo que los antiguos comieron en esa fiesta se convirtió en la comida de los shuar, el resto quedó prohibido. (Shuar).

FUENTE:
Vásquez, O. E. (2010). En Mitología ecuatoriana. Quito: Corporación Editora Nacional

martes, 20 de junio de 2017

Origen de la arcilla

Proviene de la transformación de los restos de Aúju (cuando ésta cayó al suelo en su intento por llegar al cielo). En el sitio donde se estrelló el cuerpo de Aúju se formó la arcilla de buena calidad.En cambio, en el sitio donde cayeron los cacharros y otras pertenencias que llevaba, se formó la arcilla de mala calidad.
Cuando esta ave canta diciendo: aújuuuu, tintiu, tintiu se dice que señala que el sitio donde está posada tiene buena arcilla. Pero si canta: aújuuuu, su, su, su es señal de que el sitio donde se encuentra tiene arcilla de mala calidad.


Según un relato shuar, Aúju quiere subir al cielo para cocinar el zapallo a Nantu (luna), y por eso lleva los cacharros; pero al romperse el bejuco cayó a tierra y las ollas se hicieron pedazos. 
Se cuenta   lo siguiente:
El sol, Etsa, y la luna, Nantu , fueron en tiempos antiguos personas (jíbaros) y vivían aquí en la tierra en la misma casa y tenían la misma esposa. Ésta última era un pájaro (caprimulgus) llamado Aoho (Aúju)  por los jíbaros. A veces el sol abrazaba a Aoho, como era tan cálido, a la mujer le gustaba. Por otro lado cuando la luna abrazaba a Aoho siendo muy fría a Aoho no le gustaba.
-"Eres muy fría", le dijo a la luna, "no me gustas".
El sol se burló de la luna y le dijo:
-"¿Por qué eres tan fría? Yo soy muy caliente y por lo tanto le gusto a la mujer".
La luna se enojó mucho y se fue al cielo (Nayeimbi), subiéndose por un bejuco. Al mismo tiempo le sopló al viento, para que sucediera un eclipse así que el sol no fuera visible por un momento.
La mujer, que pensó que había sido dejada sola, dijo:
- "Por qué he de permanecer aquí sola? Yo también me iré al cielo". La mujer consecuentemente comenzó a trepar, siguiéndole a al luna por el mismo bejuco. Llevaba consigo una canasta llena de arcilla (nui) del tipo que utilizan las mujeres jíbaro para hacer sus vasijas de barro. Aoho estaba muy cerca del cielo cuando la luna notó que ella le seguía. "¿Por qué me sigues?" preguntó a la mujer, "ya no te quiero tener".
La luna sacudió  el bejuco para que se rompiera y la mujer cayó al suelo con la canasta que llevaba. La arcilla se esparció y por donde cayó algo de ella, todavía se encuentra arcilla hoy en día.

FUENTE:
Vásquez, O. E. (2010). En Mitología ecuatoriana. Quito: Corporación Editora Nacional